Articulos

¿Eres testigo de maltrato animal?

¿QUÉ DEBES HACER PARA DENUNCIAR EL MALTRATO ANIMAL?

 

1- Pónte en contacto con la Guardia Civil o más concretamente con SEPRONA (ACTUACIONES DEL SERVICIO DE PROTECCIÓN DE LA NATURALEZA) http://www.guardiacivil.org/prensa/actividades/seprona2002/index.jsp

 

2- Atención Ciudadano 900 101 062

 

3- llamar al 062

 

-----------------------------------------------------------

 

CONSEJOS REMITIDOS POR EL ABOGADO DEL PSOE FRANCISCO CASTAN,ESPECIALIZADO EN ESTOS TEMAS Y QUE ATIENDE LAS CONSULTAS DE FORMA ALTRUISTA,PREGUNTADLE A ÉL.

 

correo: pacocastan@yahoo.es

Paco Fdez.Castán abogado animalista del PSOE.

 

     - Lo primero haz fotos al animal en la situación que describes, si puede ser con cámara digital para dejar constancia de una sucesión de dias.

 

     - Lo segundo entérate de cuales son las ordenanzas sobre tenencias de animales en tu ayuntamiento.Las consultas y seguro que tiene que haber algún artículo que prohíba la tenencia de un animal en las condiciones que describes. Aunque no te he entendido bien si es que está en plena calle o en un prado. 

   

     - Una vez cotejada la Ordenanza y encontrado el artículo vulnerado, presentas escrito por registro municipal señalando hechos y acompañando fotos.

 

     - Si hubiera Patrulla verde en tu localidad llamas al teléfono y les comunicas los hechos.

 

     - El expediente llevará un tiempo, hazle un seguimiento, y si compruebas que no hacen nada, acude a la vía penal mediante denuncia ante Guardia Civil o Policía describiendo hechos, acompañando fotos, y señalando el maltrato animal, y si te dicen que no es tema penal les contestas que el art. 337 del Código Penal castiga el maltrato animal y que ya interpretará un juez si es maltrato o no. Ello servirá para dar un toque de atención al dueño, aunque no puedo ocultarte que el C. Penal habla de maltrato con ensañamiento o injustificadamente, y puede que lo que describes no se incardine en ello, pero no está de más actuar e iniciar procedimiento penal, aunque luego lo puedan archivar, porque tendrá que declarar el dueño.

 

     - Tambien puedes llamar al Seprona ( Servicio de Protección de la naturaleza de la Guardia Civil) aunque iran cuando puedan, son buenos pero pocos.

 

     - En resumen, primero vía administrativa, segundo llamar al Seprona o Patrulla Verde, y tercero y si no te dejan más remedio, vía penal, todo documentado con fotos y si puedes con testigos que luego quieran colaborar.

 

Saludos ecosocialistas, Paco Fdez. Castán.

EL MICROCHIP

¿Qué es?

Es un diminuto chip con una capsula de vidrio.

Es un material inerte y biocompatible.

Lleva grabado en él un número inalterable.

 

¿Dónde se coloca?

Normalmente en el lado izquierdo del cuello del perro.

Puede migrar algo por el cuerpo.

 

¿No le molesta?

Solo le molesta el segundo que se tarda en introducirlo

debajo de la piel con una aguja. ¡Y algunos ni se quejan!

El resto de la vida, el animal no lo nota.

 

¿Cuándo hay que ponerselo?

Es obligatorio en perros a partir de los 3 meses de edad.

En gatos es voluntario.

 

¿Cuánto cuesta?

Unos 30-40 €. Y es solo una vez en la vida.

¿Cuanto pagarías por poder recuperar a tu perro cuando se te pierda o te la roben de forma rápida?

 

¿Una vez colocado me olvido de él?

- Una vez que el veterinario lo haya implantado, comprueba que los datos son correctos entrando en la web de RIVIA (si vives en vlc).

- Asegurate de que te llega a casa la tarjeta de identificación. Tardarán 1-3 meses.

- Hazle al veterinario comprobar después de ponerlo, que el lector de microchips es capaz de leerlo.

- Cuando cambies de domicilio o de telefono, avisa a tu veterinario para que cambien los datos del microchip. De nada sirve implantarle un microchip si no se puede contactar con su dueño. Muchos son los perros que llegan a las perreras y protectoras, y los datos no son correctos, por lo que se sacrifican o se dan en adopción.

 

 

WEB: http://www.rivia.org

 

 

Leishmaniosis canina.

 

 

La leishmaniosis canina (LC) es una enfermedad presente en los países del Mediterráneo.

Las leishmanias son parásitos que completan su ciclo biológico en dos hospedadores: dentro de unas células sanguíneas (concretamente las del sistema mononuclear fagocitario) de un animal que actúa como reservorio y en el tubo digestivo de un insecto, que actúa como vector (transmisor). Todas las formas de leishmaniosis humana y canina se transmiten por la picadura de mosquitos llamados flebótomos, principalmente Phlebotomus y Lutzomyia. Los síntomas más frecuentes son los cutáneos, presentes en en el 80 % de los animales enfermos.

La leishmaniosis puede causar enfermedades graves e incluso letales en personas que tengan sistema inmunitario alterado. Las medidas de prevención de la infección, por lo tanto, tienen un papel importante en el control de la leishmaniosis canina. Una de las medidas más lógicas puede consistir en disminuir las probabilidades de contacto de los
perros con los mosquitos.


¿Qué es la leishmaniosis canina?

La leishmaniosis canina (LC) es una enfermedad típica de los países del Mediterráneo y que también se presenta, ocasionalmente, en el norte de Europa en perros que han estado en zonas endémicas.


¿Qué produce la leishmaniosis canina ?


Las leishmanias son parásitos que completan su ciclo biológico en dos hospedadores:

Dentro de unas células sanguíneas (las del sistema mononuclear fagocitario) de un vertebrado que actúa como reservorio y en el tubo digestivo de un insecto, que actúa como vector (transmisor).

Dentro del insecto recibe el nombre de promastigote. El parásito es alargado con un tamaño variable de 15 a 20 mm de largo por 1,5 a 3 mm de ancho y presenta un largo flagelo.

Esta también es la forma que se encuentra en los cultivos.

En el interior de las células del animal, Leishmania recibe el nombre de amastigote. Esta forma es ovoide, sin flagelo libre, y tiene un tamaño de 2 a 5 mm de largo por 1,5 a 2,5 mm de ancho.


¿Cómo se transmite la leishmaniosis canina?


Todas las presentaciones de leishmaniosis humana y canina se transmiten por la picadura de mosquitos llamados flebótomos, principalmente Phlebotomus y Lutzomyia.

Bien es cierto que existen otros insectos vectores y que se han descrito esporádicamente transmisiones directas (secreciones, jeringuillas, intrauterinas y trasfusiones sanguíneas) pero aún no se conoce la verdadera importancia de estas vías de transmisión. Además, se han descrito casos esporádicos autóctonos en países en los que no existen mosquitos.

 

Sin lugar a dudas, en la leishmaniosis del Mediterráneo el flebótomo es el principal vector.

Los flebótomos son pequeños mosquitos de 2-3 mm de tamaño que están distribuidos por todos los continentes, entre los paralelos 50º N y 40º S. Se localizan entre el nivel del mar y los 1500 metros.

Tienen una baja movilidad, y las horas de máxima actividad son las del amanecer y las del atardecer.

En España son frecuentes entre los meses de Junio y Septiembre.

En este período es cuando la hembra del flebótomo, la única que se alimenta de sangre, sale a buscar comida y por tanto succiona sangre de vertebrados. Esta baja movilidad explica que puedan existir zonas endémicas localizadas y que la presencia de casos puntuales en zonas no endémicas sea debida a la entrada de animales infectados. En España las especies de flebótomos más frecuentes son Phlebotomus perniciosus y Phlebotomus ariasi.


¿Cuándo debemos sospechar de la leishmaniosis canina?

Los síntomas más frecuentes de leishmaniosis canina son los cutáneos, que se presentan, aproximadamente en el 80 % de los animales enfermos.

Los síntomas cutáneos son la alopecia, endurecimiento de la piel, el pelo fino y sin brillo, la descamación, las úlceras, la aparición de nódulos y pústulas, también suelen aparecer nódulos en las mucosas.

 

La inflamación de los ganglios, presente en un 70% de los pacientes, y los síntomas generales (fiebre, apatía, adelgazamiento y atrofia muscular) presentes en un 40%, son también muy frecuentes.

 

Luego se abre un amplio abanico sintomático que incluye síntomas renales, síntomas oculares, incremento del tamaño del bazo, incremento del tamaño del hígado, dolor, cojeras, diarrea, sangrado por la nariz, curvatura y rotura de las uñas, fiebre, ictericia, síncopes o tos; que aparecen de forma variable con tantos por cientos de aparición que oscilan entre el 1% y el 20 % según los diferentes autores.

 

De los síntomas oculares, destaca la inflamación de los párpados, conjuntivitis, queratitis seca, uveitis y celulitis orbitaria; lesiones que pueden conducir a un glaucoma o incluso a la ceguera.

La alteración renal más frecuente en la leishmaniosis canina es la glomerulonefritis.

En los animales se manifiesta con proteinuria que puede evolucionar a un síndrome nefrótico y en algunas ocasiones finalizar en una insuficiencia renal.

 

Los síntomas digestivos clásicos son la diarrea con o sin sangre y los vómitos; ambos relacionados con colitis o secundaria a los problemas renales.

 

La hepatitis crónica se observa de forma ocasional.

 

El sangrado por la nariz, presente en un 10% de los casos, es uno de los síntomas más difíciles de explicar, ya que en su etiología se barajan la vasculitis, la trombocitopenia y las coagulopatías.


¿Cómo podemos confirmar la leishmaniosis canina?


Uno de los principales problemas de la leishmaniosis canina es el diagnóstico. En los casos avanzados, con los síntomas clásicos bien descritos en la literatura, el diagnóstico puede resultar fácil. Sin embargo, en muchos otros casos, debido a que los síntomas son variables y similares a otras enfermedades, a que las lesiones histopatológicas no son definitivas y a que no existe un test 100% sensible, llegar a un diagnóstico de leishmaniosis supone evidentes quebraderos de cabeza. Es importante, por lo tanto, conocer y profundizar en las principales técnicas con las que contamos para el diagnóstico de la leishmaniosis canina. Otro problema importante es el seguimiento posterior del animal durante y después del tratamiento.

El diagnóstico más fiable de la leishmaniosis canina es la observación del parásito.

Puede conseguirse con punciones de médula ósea (principalmente en costilla, aunque también en fémur y pelvis) o de ganglio linfático y con su posterior tinción. Es un método sencillo, rápido, económico y relativamente poco traumático.

La presencia de un sólo parásito en el interior de las células se considera diagnóstica de infección.

Las biopsias de piel constituyen también un método útil de diagnóstico de la leishmaniosis canina.

El cultivo de los parásitos a partir de distintas muestras clínicas en distintos medios de cultivo (NNN, RPMI-16/40, HQ-MEM, Schneider) también puede ser utilizado para el diagnóstico.

Otra manera de diagnosticar la leishmaniosis canina es la detección de anticuerpos anti-Leishmania circulantes mediante técnicas de diagnóstico serológico (muestra sanguinea). Las conclusiones más interesantes son que la IFI, el ELISA, el TAD y el WB ofrecen resultados muy parecidos y son muy sensibles.

Otras técnicas de diagnóstico son la detección del ADN del parásito. Estas técnicas se llaman moleculares de análisis de ácidos nucleicos. La más conocida es la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) que permite un diagnóstico de alta sensibilidad y especificidad, ya que amplifica fragmentos específicos de ADN del parásito.


¿Hay tratamiento para la leishmaniosis canina?


El tratamiento de la leishmaniosis canina es un campo que ha concentrado la actividad de numerosos grupos de investigadores en los últimos años. Las actuales terapias raramente eliminan la Leishmania de los perros y la curación completa es una excepción. Las recaídas, que necesitan nuevamente tratamiento, son frecuentes; aunque algunos perros llegan a estar clínicamente sanos. Sin embargo, a pesar de estos problemas, el tratamiento de la leishmaniosis ha mejorado extraordinariamente en los últimos años. Esto se ha debido, por un lado, a la mejora en la calidad clínica y de los medios de los veterinarios y por otro, a la aparición de nuevos medicamentos.

 

Hay muchos fármacos que han mostrado eficacia en el tratamiento de la leishmaniosis canina, sin embargo los más estudiados y utilizados son las sales de antimonio, el alopurinol Y Glucantime

La elección de un protocolo terapéutico es solo uno de los problemas a los que se enfrentan los veterinarios que se ocupan de casos de leishmaniosis canina. Otros problemas de difícil solución consisten en el seguimiento de los pacientes durante y después del tratamiento y en adoptar la difícil decisión de suspender el tratamiento.

se sabe que en muchos animales un tratamiento apropiado, tanto en lo referente al momento de inicio como en el medicamento utilizado, puede inducir un cambio en la respuesta inmunitaria del paciente y en consecuencia conseguir la curación clínica del mismo.

La mayoría de veterinarios realizan controles cada 8 meses y utilizan como veremos para valorar la evolución del animal: la desaparición de los signos clínicos, la normalización del proteinograma y los valores hematológicos y bioquímicos, la titulación de anticuerpos anti-Leishmania y la presencia de parásitos en el perro.


¿Se puede prevenir la leishmaniosis canina?


La la leishmaniosis canina es una zoonosis que puede causar enfermedades graves e incluso letales en personas que tengan sistema inmunitario alterado, principalmente niños, ancianos, personas con SIDA y personas bajo tratamientos inmunosupresores. Sin embargo, hay que recordar que sigue sin existir una relación directa entre los índices epidemiológicos de la leishmaniosis canina y de la leishmaniosis humana. Aunque los casos de leishmaniosis canina aumentan, no se observa en las mismas zonas un incremento de los casos en humanos. La leishmaniosis canina es una enfermedad muy difícil de erradicar, ya que tiene un período de incubación largo, su diagnóstico es difícil, existen perros que aunque tienen el parásito, no presentan síntomas y hay otros posibles hospedadores. A todo esto, se une la falta de tratamientos definitivos o vacunas efectivas.

Las medidas de prevención de la leishmaniosis canina, por lo tanto, tienen un papel importante en el control de la LC. Una de las medidas más lógicas puede consistir en disminuir las probabilidades de contacto de los perros con los vectores. Así, es recomendable evitar que los perros duerman en el exterior o disminuir los paseos al atardecer o al amanecer. La utilización de mosquiteras también es una buena alternativa. Además de estas medidas clásicas, algunos autores abogan por el uso de insecticidas u otros repelentes de mosquitos, especialmente los que contienen deltametrina, que según sus estudios parece ser un potente repelente de los flebótomos. Sin embargo, siguen sin existir medidas profilácticas que permitan asegurar una protección completa de los perros y de las personas.

 

EL UNICO METODO DE PREVENCION EFICAZ CONTRA EL MOSQUITO ES EL COLLAR DE SCALIBUR ( COLLAR ANTIPARASITARIO). 

DURACION: 5 MESES.

COSTE APROX: UNOS 20 EUROS (DEPENDIENDO DEL TAMAÑO)

 


QUE ES LA PARVOVIROSIS CANINA??

La parvovirosis canina, o "parvo" como es comúnmente conocida, es causada por un virus que usualmente ataca el tracto intestinal canino (parvovirus enteritis canina) y en casos raros, el corazón (miocarditis). Identificada por primera vez a finales de 1970, el virus es uno de los más resistentes que se conozcan. Es capaz de soportar el calor, el frío y los desinfectantes más comunes..

Como se transmite el parvovirus canino?

La parvo es transmitida a través de las heces y el vómito de perros y cachorros enfermos. El virus puede vivir en sus heces por alrededor de dos semanas y puede existir en el ambiente (así como en pisos o jaulas) por muchos meses. Debido a que es tan difícil de erradicar, el virus es fácilmente transmitido a través de medios tales como manos, ropa o zapatos de alguien que entre en contacto con éste.

Cuáles son los signos del parvovirus canino?


Los signos aparecen después del período de incubación de la enfermedad. El período de incubación puede durar de 3 a 12 días después de la exposición, pero usualmente ocurre entre el 5º y 7º día de exposición. Los signos iniciales de parvo incluyen pérdida de apetito, vómito, deshidratación, letargo, fiebre y depresión. Estos síntomas con frecuencia van acompañados por heces mal olientes grises o amarillas o diarrea ensangrentadas. Algunos perros infectados con el virus no muestran síntomas y nunca se enferman, mientras otros puedan presentar algunos de estos síntomas y recuperarse rápidamente. Algunos, sin embargo, se enferman severamente y recaen entre las 48 y 72 horas después de presentar los primeros síntomas.


Qué perros lo contraen?

A pesar de que el virus puede atacar perros y cachorros de cualquier edad, es más común encontrarla en perros menores de un año. La mayor incidencia se presenta en cachorros de 6 a 24 semanas. Generalmente, los cachorros están protegidos a través de la inmunidad materna por alrededor de seis semanas. Muchos perros adultos son inmunes debido a que fueron vacunados o expuestos a la enfermedad cuando eran cachorros. Varios estudios sugieren que ciertas razas, incluyendo la Doberman y la Rottweiler, pueden ser más susceptibles a la enfermedad que otras razas. Los estudios también indican que animales no esterilizados pueden estar en mayor riesgo que aquellos que han sido esterilizados o castrados. (Hay más probabilidades de que los animales que han sido esterilizados y también hayan sido vacunados presenten menor probabilidad de vagar por las calles, reduciendo de ese modo las posibilidades de entrar en contacto con el virus.)


Cómo se trata el parvovirus canino?


El tratamiento usualmente incluye hospitalización, recuperación de fluidos corporales y medicación (Para controlar el vómito, la diarrea e infecciones secundarias).


Cómo se previene el parvo?


La mejor forma para ayudar a los perros a prevenir el parvo es vacunándolos contra el virus y manteniéndolos bajo control.

Los perros a los cuales se les permite vagar por las calles, son más susceptibles de entrar en contacto con el virus. Los refugios pueden prevenir una epidemia instituyendo programas de vacunación; asegurándose que las jaulas estén siendo desinfectadas con un producto comprobado que elimine el virus; evaluando y monitoreando cuidadosamente todos los animales; minimizando los medios de transmisión y educando a los empleados y al público sobre la enfermedad.

¿Que hace el moquillo canino?

El moquillo canino es una enfermedad extremadamente contagiosa provocada por un pequeño virus; se transmite con mayor frecuencia por medio del contacto con las mucosidades y las secreciones acuosas de los ojos y hocico de los perros infectados. El contacto con la orina y las heces fecales de los perros infectados puede resultar igualmente en infección. Un perro sano puede infectarse sin entrar en contacto con un animal infectado. Los criaderos y los corrales para perros, al igual que cualquier otra área usada por perros infectados pueden albergar el virus del moquillo canino. El virus puede ser transmitido por las corrientes de aire y objetos inanimados. A menos que se fuese a mantener al perro completamente aislado, es prácticamente imposible evitar que se exponga a la enfermedad.

Prácticamente todo perro que alcance el año de edad ha estado ya en contacto con el virus.

El moquillo presenta muchos signos que no siempre son característicos. Es por esta razón que se puede demorar el tratamiento hasta el punto de no llegar a darse. Frecuentemente, la enfermedad produce algo así como un resfriado severo. La mayoría de los perros infectados tienen fiebre. Los animales expuestos a la enfermedad pueden contraer bronquitis, neumonía e inflamación del estomago y de los intestinos. Los primeros signos del moquillo que el dueño del perro puede detectar son: estrabismo, congestión y secreción de pus en los ojos. Son frecuentes también, una reducción en el peso, tos, vómitos, secreciones nasales y diarrea.

En los estados mas avanzados de la enfermedad, el virus ataca con frecuencia el sistema nervioso, provocando una parálisis parcial o completa, como también tic y
convulsiones. Los perros que sufren la enfermedad se muestran generalmente apáticos y tienen muy mal apetito. Hay casos en que los síntomas pueden ser muy tenues y que no lleguen a detectarse, o puede que el perro tenga solamente una ligera fiebre durante un par de semanas.

Los problemas nerviosos pueden aparecer a veces semanas después que el animal se ha recuperado de los primeros síntomas de la infección. Hay ocasiones en que el virus causa rápido crecimiento de las células de queratina endurecidas en el cojinete plantar. El moquillo es tan común y sus signos son tan variados que cualquier perro joven que este enfermo deberá traerse a la veterinaria para un diagnostica definitivo.


La prevención y protección del moquillo canino

Los perros que sobreviven a una infección natural pueden desarrollar inmunidad para protegerse del moquillo durante el resto de su vida. Hay muchos perros - especialmente cachorros - que no sobreviven a una infección adquirida naturalmente. La protección más segura es la vacuna, pero desgraciadamente, los científicos no han inventado todavía una vacuna contra el moquillo que garantice la inmunidad del perro durante toda su vida con una sola serie de aplicaciones. Los cachorros que nacen de hembras inmunes al moquillo adquieren cierto grado de protección natural por un tiempo. Si la madre amamanta a los cachorros, los mismos obtienen una inmunidad adicional gracias a las sustancias en el calostro, o primera leche. El grado de protección que un cachorro recibe, varia en proporción a la cantidad de anticuerpos que la madre tenga, pero nunca será completamente suficiente. Esta inmunidad pasiva transmitida por la madre disminuye con gran rapidez a las dos semanas de nacido.


Es aconsejable comenzar a vacunar a partir de los 45 días de edad.-

 

Consejos para el cuidado del cachorro

 

 

ALIMENTACIÓN

Los cachorros deben comer un pienso adecuado tanto para su edad como para su tamaño. 

Por ejemplo un perro tipo Yorkshire tendrá que comer un pienso para cachorros de razas pequeñas, mientras que un cachorro de Pastor Alemán o de Bóxer  comerá una dieta para cachorro de razas grandes.

Las diferencias de tamaño en los perros están relacionadas con diferencias en las etapas del crecimiento, y también con la presentación de algunas enfermedades (como la displasia) en unas razas más que en otras.

Los cachorros de raza pequeña deberán comer ese tipo de alimento hasta los 12 meses de edad, mientras que los de raza grande deberán mantener esta dieta hasta los 18 ó 24 meses.

 

FRECUENCIA Y CANTIDAD 

Un cachorro deberá ser alimentado 3 ó 4  veces al día. A partir del los 6 meses aproximadamente, comerá 2 veces al día. 

Cuando cumplan un año de edad, los perros pequeños y medianos podrán hacer una única comida. En el caso de los perros de raza grande es conveniente mantener 2 comidas al día, incluso en la edad adulta, para prevenir dilataciones gástricas o torsiones de estómago. Los fabricantes de alimento para perros recomiendan una cantidad orientativa según la edad y el peso del animal. Esta cantidad debe dividirse para ser administrada en varias raciones durante el día. 

Se debe poner la ración a disposición del cachorro 15 minutos y retirarla aunque no la haya terminado. Se repetirá la misma operación en cada comida hasta que el perro aprenda que debe comer cuando se le ofrezca el plato.

 

Esta es la mejor manera de alimentar a nuestra mascota:

·        Es más natural. En la naturaleza la comida no está disponible todo el día.

·        Esta rutina ayudará a que nuestro perro acepte siempre el pienso que le pongamos, incluso si es necesario cambiarlo, o darle alguna dieta especial por alguna enfermedad.

·        Si nuestro cachorro siempre como perfectamente su pienso, y sólo su pienso, si algún día lo rechaza sabremos que está enfermo.

  

CALIDAD

 Por último, es importante hablar de la calidad y composición de los alimentos para perros. No existe un control estricto en este ámbito como en otros países. Lo que sí podemos asegurar es que calidad y precio van unidos.

En efecto, un pienso de bajo precio y otro de precio mucho más alto tendrán la misma composición en la etiqueta.

La diferencia está en LOS INGREDIENTES que se utilizan para hacer el alimento y conseguir esa composición:

·        Un pienso de baja calidad tendrá entre sus ingredientes por ejemplo, harina de plumas, harina de sangre, grasas de origen animal,... Es decir despojos de todo tipo, plumas pieles, cartílagos, huesos, etc.

·        Un pienso de alta calidad tendrá en sus ingredientes pollo, pavo, cordero,... Es decir, carne de pollo, de pavo, de cordero. Indicando además qué porcentaje mínimo contiene dicho pienso.

 

ASEO

 Al igual que un bebé, el cachorrito dedicará el día a dormir, jugar, comer y hacer pipí y caca. Debemos enseñar al cachorro dónde está permitido o no hacer sus necesidades.

Como ya veremos más tarde, el cachorro no debe pisar el suelo de la calle hasta que no haya completado su ciclo de vacunaciones. Para la enseñanza de la limpieza debemos aprovechar el comportamiento instintivo que ha heredado nuestro perro.

Para comenzar es aconsejable limitar el espacio al que accede nuestra mascota dentro de la casa. Por ejemplo, estar sólo en la cocina o en la galería. Se recubre TODO el suelo de periódicos excepto un rincón reservado para su camita, bebedero y comedero.

En la naturaleza, los cachorros salen de la guarida para defecar y orinar, nunca ensucian donde comen o duermen, a no ser que estén enfermos o tengan una alteración del comportamiento. Por eso mismo, cuando nuestro cachorro haya terminado de comer y beber, o esté durmiendo y sienta necesidad, se alejará del rincón de descanso y depositará sus necesidades sobre el periódico. Conforme pasen los días y las semanas, alejaremos poco a poco los periódicos de su zona de descanso hasta que sólo un rincón de la habitación esté recubierto por periódicos. Instintivamente, nuestro cachorrito acudirá siempre a los diarios para hacer pipí o caca.

Cuando el cachorro tenga más o menos claro dónde está su váter, se le puede permitir el acceso a alguna zona más de la casa (pasillo, salita), según sea el tamaño del cachorro.

 

Cuando el cachorro esté completamente vacunado y pueda pisar la calle, retiraremos completamente los periódicos. Habrá que estar atento al animal y conocer sus horarios y el lenguaje para bajarle a la calle en cuanto veamos que tiene necesidad. Normalmente después de una siesta suele hacer pipí y después de cada comida suele hacer caca. Se le castigará siempre con la voz cuando se le escapen sus necesidades en casa y se le premiará siempre que lo haga en la calle.

Algunos cachorros, después de pasear una hora, se retienen y hacen sus necesidades al subir a casa. Esto se debe a que ven la calle como algo extraño y quizás le tienen algo de miedo, mientras que en casa se sienten seguros y protegidos. Pero de cualquier modo, SIEMPRE tenemos que reñirle si no hace algo bien y SIEMPRE EN EL MOMENTO en que lo está haciendo.

No se debe restregar el hocico del perro en la orina o las heces, o gritarle cuando nos encontremos el “regalito”. El perro se asustará, pero porque nos ve enfadados y no entenderá por qué lo estamos haciendo.

 

BAÑO

 Hasta que nuestro cachorro no haya completado su vacunación, no debemos bañarlo completamente. Esto no impide que si se ensucia las patitas o el “culete” podamos limpiarlo con toallitas húmedas. Debemos acostumbrarlo, desde bien pequeño, a dejarse limpiar los ojos, las orejas por dentro y por fuera... Es muy importante que sepamos y sobre todo que podamos manipular a nuestro animal, en primer lugar por higiene y en segundo lugar para poder realizar cualquier tipo de tratamiento posterior: ponerle colirio, gotas para los oídos, etc.

Dentro de la higiene de nuestro cachorro no debemos olvidar el cepillado. Dependiendo del tipo de pelaje, tendremos que elegir un cepillo adecuado. Es importante acostumbrarlo desde pequeño, haciéndolo con suavidad y sin cansarlo. Las primeras veces lo cepillaremos durante poco tiempo para que no se aburra y sin darle tirones, premiándolo cuando se porte bien.

Si nuestro cachorro tiene el pelo largo y se enreda con facilidad, debemos desenredarlo empezando por las puntas , sin olvidar que cuanto más lo cepillemos menos se enredará.

 

COMPORTAMIENTO

Hasta los 6 meses de edad aproximadamente, todas aquellas vivencias y aprendizajes que tenga nuestro cachorro, influirán en su comportamiento de adulto. Por tanto es muy importante que desde el primer día que tenemos a nuestro animal en casa,  le enseñemos su lugar dentro del núcleo familiar. Este aprendizaje es un proceso lento y que requiere paciencia.

La primera orden que debe aprender es el SI y el NO, debemos enseñarle lo que esta bien y lo que está mal.

Cuando un perro llega a casa, debe aprender cual es su sitio en la familia, cuales son sus normas, y en definitiva, a convivir de la manera más gratificante que sea posible.

Es importante que el cachorro tenga su mantita, su comedero y bebedero, sus juguetes, pero eso no implica que sean sólo suyos. Es decir, nosotros podemos coger su mantita si queremos cambiarla de sitio, su bebedero para ponerle más agua o su comedero para quitarle la comida. Muchas veces nuestro animal entiende estos actos como una amenaza, pudiendo dar muestras de agresividad que comienzan con un simple gruñido pero pueden terminar en consecuencias peores. Ante la primera reacción de este tipo, debemos cortarla por lo sano.

Lo más sencillo es acostumbrarlo desde pequeño a tocar todas sus cosas, a meter la mano en su comida, etc, para que comprenda que no va a pasar nada y asuma su lugar en la jerarquía. Todo animal que convive en una casa debe saber que el resto de personas de la familia están por encima de él, que son quienes lo alimentan, lo sacan a pasear, le dan su cariño y lo cuidan. Si nuestro cachorro está correctamente socializado, la relación con el esto de personas será mucho más sencilla.

Un problema muy frecuente en animales muy dependientes de sus amos es la ansiedad por separación. Ocurre cuando el perro se queda sólo en casa y destroza todo lo que puede (en especial aquellos objetos que más aprecian sus dueños) pudiendo además orinar, defecar, ladrar, llorar... Básicamente este proceso tiene lugar porque el animal no entiende que sus amos se vayan de casa, no sabe si van a volver y no quiere estar sólo, por lo que llama su atención de esta manera.

Nuestro cachorro debe aprender a estar solo en casa, entender que no pasa nada y que nosotros vamos a volver. Cuando nos vayamos de casa no debemos despedirnos de una manera muy efusiva, ni al regresar darle una gran bienvenida, simplemente debemos entrar y salir de casa de una manera lo más natural y rutinaria. De esta manera el animal asumirá nuestro ritmo de vida y no “sufrirá” cuando nos marchemos.

En los primeros días de convivencia con el cachorro, cuando se quede sólo por la noche, puede empezar a llorar porque quiere estar con nosotros. No debemos acostumbrarlo mal. Ante sus lloros lastimeros, no debemos acudir a tranquilizarlo para que se calle, sino, sabrá que cada vez que llore sus amos irán ante su llamada. Una vez que se dé cuenta que por llorar no consigue nada, se cansará y se dormirá. ¡Es asombroso lo rápido que aprenden!

 

VACUNAS Y DESPARASITACIÓN

Antes del mes y medio de edad, el cachorro todavía tiene la inmunidad que su madre le ha conferido durante los primeros días de la lactación. Sin embargo, no es capaz de hacer frente a las enfermedades.

Es por esto que debemos comenzar a vacunarlos para cuando cumplan esta edad.

 

-         La primera vacuna los protege frente a Parvovirus

-          A los 15 días le aplicaremos la vacuna que los va a proteger frente al Moquillo, Hepatitis y la Leptospira.

-         A los 15 días revacunaremos con la Tetravalente, que será un refuerzo de todas las aplicadas anteriormente.

-         A partir de los 3 meses y hasta los 6 meses de edad, debemos vacunar obligatoriamente a nuestro cachorro contra la Rabia así como identificarlo mediante la colocación del Microchip.

 

Finalizado este plan vacunal, únicamente revacunaremos anualmente con la Tetravalente y frente a la Rabia.

 

La desparasitación se inicia a partir de las 3 semanas de edad, acabando así con los posibles parásitos adultos que pueda tener nuestro cachorrito. A los 15 días repetiremos la desparasitación para acabar con las larvas de los huevos que hayan eclosionado después y así cortar el ciclo vital de los parásitos. A partir de entonces, repetiremos la desparasitación cada 3 meses.

    La vacunación es muy importante para prevenir posibles enfermedades infecciosas que pueda padecer nuestro animal. Del mismo modo, la desparasitación es importante no sólo para el perro, sino también para nosotros ya que es lo único que nos puede transmitir.

 POR TANTO ESTÁ EN NUESTRAS MANOS PREVENIR ESTOS PROBLEMAS!

 

SALUD

Si conocemos bien a nuestro cachorro podremos detectar enseguida cualquier problema.

Es importante observar:

# La piel: debe ser sonrosada y sin descamación.

# El pelo: debe ser brillante y espeso.

# Los ojos: no deben lagrimear, la legaña debe ser pequeña y blanca-transparente o negra.

# El hocico: no debe tener secreción.

# Los oídos: deben de estar limpios, sin secreción ni olor.

# Los dientes: deben estar limpios, sin sarro ni mal aliento. Y las encías sonrosadas.

    Ante cualquier anormalidad, debemos consultar con nuestro veterinario. Si tenemos en  cuenta estos pequeños detalles y actuamos con prontitud, podemos diagnosticar precozmente cualquier patología y el pronóstico será mucho más favorable.

 

En definitiva:

PODER DAR A NUESTRO CACHORRO UNA BUENA CALIDAD DE VIDA DEPENDE DE UNA SERIE DE PAUTAS SENCILLAS, QUE LE PROPORCIONARÁN SALUD Y BIENESTAR, Y QUE NOS PERMITIRÁN DISFRUTAR DE NUESTRO NUEVO COMPAÑERO DURANTE MUCHO TIEMPO. 

 

 

¡BIENVENIDO, GATITO!

 

Por fin ha llegado el momento, y tu gatito está a punto de hacer su entrada triunfal en tu vida. Pero antes de entrar en tu casa, hay una serie de cosas que necesitas tener preparadas:

ü      Materiales: cuna, manta, comedero, bebedero, bandeja de arena, juguetes, rascador (un rascador es cualquier material que un gato pueda utilizar para afilarse las uñas. Puede ser un tronco de árbol recogido de la calle, un trozo de madera forrado de tela de sofá o alfombra, o también se pueden comprar rascadores de cartón en las tiendas de animales, veterinarios y grandes superficies), transportín, collar y placa con tus datos (recomendable pero no imprescindible), pienso para gatitos cachorros.

ü      Un ambiente seguro: quitar de su paso todos los posibles peligros, como cables y cortinas. Vigilar que todos los cajones y armarios están bien cerrados para evitar que se quede atrapado dentro de uno. Tener siempre las ventanas bien cerradas. Durante los primeros días y mientras se acostumbra a su nuevo hogar, es preferible mantenerlo encerrado en una sola habitación; si has decidido que tu gatito duerma en tu cuarto o incluso en tu cama (experiencia que recomiendo), entonces procura mantenerlo allí los primeros días.

ü      Una atmósfera tranquila: tu gatito necesita una cuna cerrada o corralito donde pueda "esconderse" y sentirse seguro ante ruidos extraños, pero ver lo que pasa a su alrededor. Sería ideal poder ponerle una mantita que conozca y que huela a él para que se sienta "casi" como en casa.

ü      Su propio sitio: ponerle su cuna, recipientes de comida y agua, y la bandeja higiénica cerca para que pueda localizarlos con facilidad, y acercarlo a ellos para que los reconozca. Si se decide cambiarle el tipo de pienso, mezclarlo con el antiguo durante la primera semana para evitar trastornos intestinales debidos a un cambio brusco.

ü      Hacerle sociable: cogerle a menudo, con cuidado, y acostumbrarle poco a poco a ruidos y sensaciones nuevas, como la lavadora, la aspiradora, etc.

 

2 ALIMENTACIÓN

Si tu gatito aún es casi un bebé: aunque ya ha empezado a comer pienso, sigue necesitando leche maternizada, al menos hasta que cumpla dos meses, aunque si después sigue pidiéndola, podéis ponerle un poco cada día, pero sin que desplace al pienso como comida principal. Será tarea tuya acostumbrarle a beber de un plato y no del biberón, esto aplica también para el agua.

Hasta que cumpla un año, deberá comer pienso especial para cachorros, ya que en esta etapa necesita un aporte extra de proteínas, vitaminas y calcio, para crecer sano y bien formada y evitar posibles enfermedades.

A partir de entonces, se debe cambiar a un pienso para adultos de la variedad que recomiende el veterinario (gato castrado, gatos de interior, gato adulto, etc.).

Como "golosina", se le puede poner algo de comida húmeda, hay muchas marcas y variedades, también especiales para cachorros.

Tu gatito debe tener siempre disponible agua fresca y limpia y pienso. Es muy recomendable fregar bien los recipientes de comida y agua una vez al día para evitar acumulación de bacterias que pueden hacerle enfermar.

En los envases de comida siempre se indica las cantidades diarias que debe ingerir el animal conforme a su edad; comprueba que tu gatito no come más ni menos que lo indicado, lo contrario puede ser síntoma de enfermedad.

 

3 HIGIENE Y CUIDADOS BÁSICOS

Aunque los gatos son muy limpios, nunca está de más hacer una comprobación de rutina al menos una vez por semana. Se debe revisar:

ü      Los ojos: comprobar que no hay exceso de legañas, limpiar con una gasa y suero o agua muy limpia (es preferible no abusar de soluciones como la manzanilla, que a la larga no son buenas).

ü      La nariz: comprobar que no hay exceso de mucosidad, en caso de haberla limpiar igual que los ojos.

ü      Los oídos: comprobar que están limpios, si hay cera o secreciones deben ser color miel y no oler mal, en caso contrario es síntoma de enfermedad. Limpiar con productos especiales.

ü        La boca y los dientes: comprobar que no hay restos de comida y que el color de las encías es rosado. Unas encías enrojecidas o dientes amarillentos pueden ser síntoma de sarro, el veterinario deberá quitarlo previa sedación. Existen productos para la higiene bucal.

ü       Las uñas: para evitar daños a los muebles y personas, se pueden recortar las puntas de las uñas aproximadamente una vez al mes. Es un proceso muy delicado que, si se hace mal, puede dañar seriamente los nervios de los dedos del gatito, por lo que es mejor que el veterinario te instruya sobre cómo hacerlo. Los cortaúñas para personas pueden hacerle daño, hay que utilizar un cortaúñas especial de venta en tiendas de animales y veterinarios. Si tu gatito aún es muy pequeño, no se le deben cortar las uñas hasta que cumpla al menos 4 meses.

ü      La zona ano-genital: los gatos tienen a ambos lados del ano unas glándulas que segregan una sustancia olorosa para marcar su territorio. A veces, dicha secreción se endurece y obstruye la salida de las glándulas, causando dolores y molestias que pueden hacer que el gatito no quiera defecar o lo haga fuera de la bandeja. Comprobar que la zona presenta un aspecto normal, sin rojeces ni abultamientos sospechosos.

ü      El pelaje: para evitar que al lavarse lamiéndose traguen un exceso de pelo, es muy recomendable cepillar al gatito al menos una vez por semana, primero a favor del pelo, después a contrapelo y una vez más a favor. Comprobar que no hay excrementos de pulgas (las pulgas son demasiado pequeñas para verse), esto se hace colocando al gatito sobre una superficie blanca (un folio sirve) y cepillando el pelo, si hay pulgas, los excrementos de éstas caerán al folio en forma de pequeñas motas negras.

No es necesario en absoluto bañar a los gatos, ya que ellos solos se ocupan de lavarse, y en cualquier caso, no debe hacerse hasta completar el plan de vacunación. Si alguna vez hay necesidad de bañarlo, asegúrate de secarlo bien, primero con una toalla y después con un secador de pelo, y mantenlo durante unas horas en una habitación con calefacción.

 

LA MALTA:

Los gatos se asean lamiéndose el cuerpo entero con sus lenguas ásperas, que arrastran no sólo la suciedad, sino también los pelos muertos... y van a parar a su estómago. Para evitar que el intestino quede obstruido por bolas de pelo (la única solución es intervención quirúrgica urgente), es necesario suministrar al gatito una pequeña dosis de malta cada semana, y aumentar la frecuencia (diariamente) en época de calor, ya que pierden más pelo. La malta es un laxante suave natural, pero aún así conviene no abusar, para no provocar diarrea. El secreto para que se la tome aunque no le guste es untarla en su patita de delante: para él será "suciedad" y se limpiará lamiendo.

 

Vacunaciones y otros tratamientos:

A partir de los 2 meses de edad, vacunación trivalente (Panleucopenia, Calicivirus y Rinotraqueítis) y primera desparasitación interna.

A los 2 meses y medio de edad, vacuna contra la Leucemia felina y desparasitación interna.

A los 3 meses de edad, segunda dosis trivalente.

        A los 3 meses y medio de edad, segunda dosis de Leucemia.

Estas vacunas se repetirán anualmente con una sola dosis de cada.

A los 5-6 meses vacuna contra la Rabia, anual e identificación.

Cada 3 meses y durante toda la vida del gato desparasitación interna, preventiva hidatidosis y otros parásitos.

 

Es aconsejable pesar al gatito cada 6 meses y anotarlo, ya que un aumento o disminución de peso grandes pueden estar provocados por alguna enfermedad o trastorno.

 

POSIBLES PELIGROS DENTRO DE CASA

Los gatos son curiosos por naturaleza e inquietos, están expuestos a riesgos muy graves, por consiguiente hay que disminuir al máximo la eventualidad de un accidente simple o grave que pueda originarse por distintas causas en una casa.

El gato posee un instinto de caza muy desarrollado y eso lo convierte en un animal particularmente curioso. Para él cualquier cosa es un pretexto para transformarse en cazador y partir a la exploración minuciosa de cada rinconcito de su territorio, donde hasta el objeto más insignificante puede convertirse en una presa potencial. Es cierto que a veces sucede que su curiosidad le puede jugar una mala pasada.

Desgraciadamente, muchos de los objetos que un gato puede descubrir en una casa pueden resultar peligrosos; algunos pueden provocar quemaduras; otros, cortes y hasta indisposiciones repentinas o mortales.

Conviene, por tanto, antes de convertirse en propietario de un gato, intentar aislar las fuentes de peligro para prevenir cualquier accidente. Cuando se hace adulto el gato es, en la mayoría de los casos, más tranquilo y razonable; pero sólo aparentemente, pues existen "abuelos" de diecisiete años que han conservado el espíritu travieso y que continúan mordisqueando cualquier cosa.

Entre las mayores tentaciones para un gatito está todo aquello que tiene más o menos la forma de un cordel o lo que, siendo particularmente fácil de tomar con la boca, se deje sacudir, mordisquear o arrastrar. Hay que decir que incluso suelen ser los propios amos quienes incitan a los animales a estos juegos, llamando su atención con un corcho atado al extremo de un cordel.

Por esta razón los cables eléctricos constituyen una presa ideal, ya que es muy placentero para un gatito mordisquear el plástico blando, y las consecuencias pueden ser desastrosas: los cables se cruzan y el gato queda fulminado. Para evitar este tipo de peligros, los cables deben quedar fuera de su vista, ocultándolos bajo canaletas o detrás de un mueble; en el caso de que eso no sea posible, y si el gatito debe quedarse solo, es mejor desenchufarlo todo para evitar un cortocircuito, otra forma de evitar que muerdan los cables es frotándolos con jabón (previamente desenchufado el artefacto), cuando el animal sienta el gusto u olor, dejará de hacerlo. Pero es aconsejable comprobar que el cable no esté pelado antes de volver a enchufar.

No es aconsejable dejarlo jugar o tomar pedazos de cordel, hilos elásticos y ovillos de lana porque, mientras juega, el gato corre el riesgo de enredarse, y estrangularse al intentar quedar libre o ingerirlo provocando obstrucciones intestinales. Se pueden reemplazar por pelotas de papel o de cartón blando.

Las bolsas de plástico son "sonoras" y qué divertido es meterse dentro! Atención, sin embargo, existe el riesgo de ahogamiento, se le pueden dar cajas de cartón con varios orificios, donde pueden jugar sin riesgos.

La cocina es el lugar predilecto de gato, porque en este ambiente es donde se sirve su alimento y de donde se difunden olores tan incitantes que lo inducen a subirse a los fogones para ver de cerca qué se está cocinando.

Las hornallas de las cocinas de gas, los hornos eléctricos y las planchas pueden provocar graves quemaduras porque, aunque los gatos evitan acercarse a las fuente de calor intenso, el incidente puede suceder cuando el animal salta de improviso.

La puerta abierta de una lavadora constituye una irresistible invitación a esconderse en él. Algunos gatos se han quedado encerrados inadvertidamente con las consecuencias previsibles, así que, antes de introducir la ropa en el tambor, es preciso controlar siempre que esté vacío.

Los gatos más listos saben muy bien cómo abrir una nevera, basta con acostarse sobre un lado y hacer presión hacia arriba con el lomo para que la puerta de cierre magnético ceda; los más expertos se sirven de una sola pata, adoptan un aire de absoluta inocencia ¡y a comer!

Para evitar que desaparezcan churrascos, pescados, quesos, y, sobre todo, para impedir que el ladrón se quede encerrado en la nevera, bastará con fijar la puerta con algún mecanismo de seguridad. Así se complica su manejo, sobre todo cuando uno tiene prisa, por cuanto habrá que recordar devolver cada vez a su sitio el mecanismo (naturalmente, este comportamiento debe ser seguido por todos los miembros de la familia), pero es lo más prudente.

Otro objeto que atraerá irresistiblemente al gato es el recipiente de la basura, porque en su interior se encuentran muchas presas: huesos de pollo, espinas de pescado, pero también trozos de vidrio, etc. La mejor solución es una buena tapa imposible de abrir por el minino.

Esté la vivienda en el primero o noveno piso, deben protegerse las ventanas, balcones y terrazas, la mejor solución es colocar mosquiteras de malla metálica o plástico grueso y resistente. Al saltar con excesivo impulso mientras va a visitar el vecino o atrapa una mosca, el gato corre el riesgo de una caída más o menos grave. Además si cae, y sale ileso, corre el riesgo de extraviarse.

Cualquier objeto punzante (agujas, chinchetas, clavos y tornillos) debe permanecer fuera del alcance de gato, y sobre todo del gatito; al intentar mover uno de estos objetos con la patita o al aferrarlo con la boca podría herirse; si se lo traga, se arriesga a una perforación o a una oclusión intestinal muy grave. Es necesario, por tanto, cerrar sistemáticamente la caja de herramientas, el cesto de costura, los materiales de dibujo, etc., después de usarlos.

Los medicamentos que no están guardados, sobre todo los que tienen forma de comprimidos, son tan peligrosos para los gatos como lo son para los niños. La curiosidad puede empujar al animal a ingerirlos, con consecuencias que pueden ir desde un simple malestar a una intoxicación con posible resultado de muerte.

Otros productos son asimismo nocivos; es notoria la atracción del gato por el olor de la lejía y el de otros detergentes de uso doméstico aunque, afortunadamente, muchos de ellos están perfumados al limón, olor que suele disgustar a los gatos. 

En mayor medida que otros animales, el gato se siente atraído por muchos tipos de venenos. Siendo como es, amante de la limpieza, se lame a menudo el pelo y las patas, ingiriendo por esta vía sustancias dañinas que pueden estar accidentalmente presentes.

Si se sospecha que el gato ha ingerido o simplemente caminado por encima de sustancias venenosas, es prudente acudir enseguida al Médico Veterinario; esperar al primer síntoma de envenenamiento puede ser fatal.

Se suele decir que entre las plantas y los gatos es necesario escoger. En ciertas casas es materialmente imposible conservar un simple ramo de flores más de una mañana. En otras, es una planta de interior la que resultará devastada, con las flores mordisqueadas y la tierra desparramada. Se han visto gatos comer vorazmente los pistilos de las flores y, al término de su pastoreo floral, alejarse con todo el hocico manchado de rosa o de amarillo. Es un comportamiento ciertamente original, pero puede resultar muy nocivo, pues el hecho de masticar las hojas no sólo daña la planta: el gato puede intoxicarse gravemente. Algunas plantas de interior o de jardín contienen sustancias tóxicas, cuya ingestión puede dar origen a numerosos trastornos: irritación y prurito en los ojos y en la piel, trastornos digestivos, renales y cardiovasculares y perturbaciones nerviosas.

Entre las plantas tóxicas que se encuentran frecuentemente en casas y jardines se pueden señalar el ficus, los tulipanes, las azaleas, los rododendros y los ricinos.

Cuando el gato se divierte escarbando la tierra de las plantas, el daño es menor, aunque los fertilizantes y plaguicidas presentes en el suelo pueden ser absorbidos por el gato, el cual, tras su devastadora intervención, suele dedicarse a la limpieza de sus patas, ingiriéndoles, así, por esta vía. Si el gato persevera en esta actividad de excavación pese a las tentativas de su amo para disuadirle de ella, es mejor renunciar a las plantas o ponerlas fuera de su alcance.

ESTERILIZACIÓN Y CASTRACIÓN

 

Cada año se abandonan muchos perros y gatos, como consecuencia directa del exceso de animales nacidos por descuido. Los Refugios de las Protectoras no pueden acoger a más animales, las calles están repletas de gatos que malviven, los bosques están llenos de perros desesperados, incapaces de sobrevivir solos. Aunque entre todos propiciemos adopciones, el gran número de cachorros procedentes de cubriciones fortuitas las supera con creces. Y muchos terminan en las perreras municipales para ser sacrificados.

Para prevenir esto, y más cosas que luego explicaremos, la esterilización es la mejor solución. No modifica la manera de ser de los gatos y de los perros ni su conducta.

Los rasgos fundamentales del temperamento de los gatos y perros, como la inteligencia, la vitalidad, la independencia, la demanda de afecto o las ganas de jugar, no cambian con la esterilización.

Los cambios de conducta que experimentan los animales esterilizados mejoran la calidad de vida tanto de los animales como de las familias que los atienden.

 

En el macho, la esterilización reduce:

ü      El marcaje con orina (hasta el 90% de los casos)

ü      Las peleas con otros machos

ü      Las fugas de casa

ü      La tendencia a montar

ü      Las demostraciones de agresividad

 

En la hembra, la esterilización:

ü      Elimina el celo (no pierde sangre, no marca con orina...)

ü      Elimina la posibilidad de pseudogestación (embarazos psicológicos)

ü      Ayuda a reducir la incidencia de tumores de mama

ü      Reduce maullidos y evita otros cambios de conducta provocados por el celo

ü      Impide las infecciones uterinas y los tumores de mama

 

EL MACHO. Su función sexual es permanente, es decir, siempre está a punto de montar una hembra en celo.

Esterilización: La extirpación de los testículos es la medida más extendida en la U.E. para evitar la reproducción del macho. Elimina la producción de espermatozoides y de la hormona sexual masculina, causa de algunas conductas negativas.

Vasectomía: La sección de los conductos deferentes impide el paso de semen a través de la uretra. El macho sigue produciendo espermatozoides. La vasectomía no elimina las conductas negativas del macho.

 

 LA HEMBRA. La función sexual es cíclica. La gata suele tener el celo varias veces al año. Hay gatas que son siempre activas. El momento óptimo para realizar la esterilización se halla, una vez pasada la pubertad, entre el 1r. y 2º celo.

Ovariohisterectomía: La extirpación del útero y de los ovarios es la medida más extendida en la U.E. para evitar la reproducción de la hembra. Elimina la producción de óvulos, de la hormona femenina y la aparición de ciclos de reproducción.

Ligadura de trompas: La sección de los oviductos impide que los espermatozoides de los machos se unan al óvulo y lo fecunden. La hembra sigue produciendo óvulos. La ligadura de trompas no elimina el celo ni las consecuencias negativas para la hembra.

 

 Todas estas intervenciones quirúrgicas se realizan con anestesia general. El riesgo es mínimo. No precisan hospitalización. La recuperación total del animal se produce en 2 o 3 días.

 

Hormonas sintéticas: Se pueden utilizar para inhibir el celo en la hembra, pero su efecto es temporal, lo que supone tratar a las hembras en cada uno de los celos. Esto puede tener implicaciones y posibles efectos secundarios (cáncer en forma de tumores en el sistema reproductor), por lo que es preciso pedir consejo al veterinario.

 

Falsas creencias que a menudo preocupan a los propietarios:

 

Ø      NO es cierto que las hembras deban tener como mínimo un parto.

Ø      Es FALSO que los perros y los gatos pierdan vitalidad, inteligencia o ganas de jugar si los esterilizamos. Si es CIERTO que la esterilización los hace menos agresivos.

 

Ideas importantes a recordar:

 

Ø      Es muy doloroso para la hembra que la separemos de sus cachorros para sacrificarlos, porque nadie los quiere. Por ello es mejor prevenir nacimientos no deseados.

Ø      Si algún animal esterilizado tiende a engordar, puede corregirse de una manera tan sencilla como alimentarlo con productos ligeros (light).

Ø      La cría de animales sanos y equilibrados es tarea para profesionales. Muchos problemas de agresividad son consecuencia de errores en la cría y socialización de los cachorros.

 

La obligatoriedad de esterilizar los animales adoptados se aplica en toda Europa y en algunas áreas de España. La esterilización como prevención del abandono, es una recomendación humanitaria y moderna. El sacrificio de los animales abandonados nos entristece a todos. Entre todos podemos evitar su sufrimiento. Muchas Gracias

Golpe de Calor ¿Qué hacer? ¿Cómo evitarlo?

 

Estos días de verano de alta temperatura (más de 32º C) aquellos perros que se encuentren en un lugar encerrado con pobre ventilación (como un automóvil o una jaula de transporte) pueden sufrir un golpe de calor.perro_coche

También aquellos que se hallen al aire libre, si están atados, excitados o haciendo un ejercicio intenso, pueden sufrirlo.

La alta humedad ambiental contribuye a que se produzca el problema, ya que el animal al jadear, no puede eliminar calor porque no se evapora la humedad de su boca (uno de los mecanismos de eliminación de calor del organismo del perro).

La edad del animal influye debido a que la tolerancia al calor es menor en ejemplares jóvenes y viejos que en adultos.

La falta de agua, la obesidad... son otros factores que contribuyen a facilitar que se presente este problema.

En perros braquicéfalos (perros con nariz muy chata, como el Bulldog inglés, el francés o el Pequinés), en canes obesos, con problemas cardiacos o ejemplares con mucho pelo, al tener dificultades en la respiración unos y dificultades en perder calor otros, el riesgo es mucho mayor, sobre todo por ejercicio en días calurosos.
 
¿Que hacer con un animal cuando le ocurre esto?

Lo principal es disminuir la temperatura corporal sin pérdida de tiempo. Una forma práctica de hacerlo es mojar al animal con agua fría o helada en todo el tronco y extremidades pero hay que vigilar la temperatura del perro y secarlo cuando su temperatura rectal llega a 39,5º C. Si se sigue enfriando por debajo de esa temperatura puede caer en HIPOTERMIA (lo que causa también severos trastornos).

Es útil que durante el enfriamiento se friccionen las patas para promover la circulación superficial que ayuda a eliminar calor corporal pero hay que evitar los escalofríos porque aumentan la temperatura corporal. Si se presentan, el veterinario debe administrar medicamentos que inhiban este mecanismo.

Se debe seguir controlando la temperatura durante un hora más, porque puede volver a aumentar.

MIENTRAS SE PROCEDE A ENFRIARLO AL ANIMAL, SE DEBE LLAMAR A UN VETERINARIO SIN PERDIDA DE TIEMPO para que, de acuerdo al cuadro clínico que encuentre, medique URGENTEMENTE al perro para evitar el EDEMA CEREBRAL y las complicaciones secundarias del caso.

La RAPIDEZ con que es atendido aumentará las posibilidades de que se recupere satisfactoriamente.

 

¿Cómo evitar golpes de calor?

- Vigile que su animal se halle a la sombra y en un lugar ventilado.

- Ofrézcale agua frecuentemente.

- No lo ejercite intensamente los días de mucho calor, especialmente si es un cachorro o un animal viejo.

- Si lo deja en el coche, verifique que esté a la sombra (ahora y durante todo el tiempo que permanezca allí) y deje las ventanillas abiertas para permitir que entre aire.

Visítelo con frecuencia para asegurarse que esté bien y darle agua fresca.

 

Sintomas:

Los principales síntomas son, además de otros inespecíficos, la temperatura elevada por encima de 42º C, mucosas rojizas u oscuras, jadeo excesivo, estupor (con pérdida de conciencia), tambaleo, convulsiones, diarrea sanguinolenta o vómitos, coma y muerte.

 

Ante los primeros síntomas, hay que llamar al veterinario de urgencia mientras otra persona baña al animal con agua (no con hielo, ni muy fría, pues ésta produce vasoconstricción y hace perder menos calor) y le pone una bolsa de plástico con hielo machacado en la cabeza. Por debajo de 42º C, no es necesario enfriar más al animal, pues puede llegar a hipotermia.

Hay que ponerle cubitos de hielo para que el animal lo chupe y pueda beber el agua fría, pero hay que hacerlo muy poco a poco. Aunque el animal baje la temperatura y recobre la conciencia y aparentemente esté normal, no está fuera de peligro, pues los órganos internos pueden estar dañados, por lo que hay que hacer análisis de sangre, para saber si todo el organismo funciona normalmente.

 

Enfermedades dentales

 

Las enfermedades dentales son el proceso patológico más frecuente, tanto en perros como en gatos, actualmente. Un 80% de los perros y un 70% de los gatos mayores de 3 años muestran signos de enfermedad dental.

 

De entre ellas, la más habitual es la enfermedad periodontal, que hace referencia a cualquier inflamación de las estructuras que rodean los dientes (encías, ligamento periodontal...). La mayoría de perros o gatos empiezan mostrando presencia de sarro o de placa dental, y una inflamación de las encías -gingivitis- que se evidencia como un enrojecimiento y/o inflamación de la encía; pero si esta situación no se trata, el cuadro irá evolucionando con los años hasta llegar a perder la pieza dental.

  

Predisposición

 Los animales con mayor incidencia de enfermedad dental son los de raza pequeña (Yorkshire, Caniche, Pequinés, Maltés...) y los que presentan una incorrecta distribución dental. Ésta puede deberse a una maloclusión (sobre todo en razas con prognatismo), o por conservar dientes temporales cuando el animal presenta toda la dentadura definitiva y es adulto.
También presentan mayor incidencia de enfermedad dental aquellos animales cuya alimentación es básicamente blanda (latas, comida casera...) y con un mayor contenido en azúcares (comida casera o golosinas).

Todos los animales, mientras comen, acumulan de manera natural restos de comida en y entre las superficies dentales. Las bacterias que habitan en la cavidad bucal utilizarán estos restos alimentarios para formar la placa dental, y a medida que ésta se instaura, evoluciona la enfermedad dental.

 

 

¿Qué es el sarro y la placa dental?

 Cuando se habla de enfermedad dental aparecen siempre dos términos que no significan lo mismo: placa dental y sarro.

La placa dental es una película incolora que contiene bacterias, saliva, células de la descamación oral y partículas de comida.

El sarro o cálculo dental, es de color marrón o amarillento, aspecto de cemento, y se forma al calcificarse la placa dental.

Ambas se acumulan a lo largo de las encías, pero pueden llegar a cubrir toda la superficie dental y bajo las encías.

El ciclo habitual suele sucederse así:

 Una vez se ha acumulado suficiente placa dental, las bacterias provocan una infección en las encías: gingivitis. Si no se trata, la placa se endurece, se calcifica y forma el sarro, que favorece la instauración de la infección en la toda la superficie dental.

La enfermedad periodontal se desarrolla tanto en el diente, como en la raíz.

El sarro provoca mal aliento (halitosis). La gingivitis favorece el sangrado y dolor de las encías, que se retraen y las piezas dentales pueden caerse.

Pero el peligro no radica únicamente en la pérdida de dientes o el mal aliento; si no se trata la enfermedad dental puede derivar en una infección general, en una miocarditis bacteriana (infección del tejido muscular cardíaco), malas digestiones...

 

 

¿Cómo actúa el alimento?

 El alimento húmedo (latas) posee una textura suave que favorece la formación de placa y el depósito de sarro.

El alimento seco posee un efecto mecánico sobre los dientes, eliminando la placa dental y evitando (en parte) la formación de calcificaciones y sarro.


Es importante el tamaño de la partícula del pienso, pues cuanto mayor es ésta, mayor es el efecto limpiador al masticar el animal. Si además la partícula es dura y flexible, presentará más resistencia y el animal deberá morderla para poder partirla.

 

 

Tratamiento y Prevención

 El tratamiento se basa en la eliminación de la placa dental o del sarro (limpieza dental mediante ultrasonidos) y saneamiento del periodontio, y en tratamientos antibióticos que controlen la infección bacteriana y disminuyan la gingivitis.

La prevención es básica:

  • ·        Eliminar dientes temporales o de leche y corregir maloclusiones.
  • ·        Evitar dietas blandas (latas) y especialmente las comidas caseras, restos de nuestra comida o golosinas con mayor contenido en azúcares.
  • ·        Alimentar a perros y gatos con alimentos secos.Si el animal presenta mayor incidencia de enfermedad dental, es conveniente alimentarlo con un pienso cuya croqueta sea de mayor tamaño y más resistente, para favorecer la masticación.
  • ·        Acudir al veterinario para realizar revisiones dentales periódicamente.

SOS Sagunto

Telf:

625 61 26 20  (Carmen)


E-mail de contacto:

sos.sagunto@gmail.com

 

Web:

http://sos-sagunto.jimdo.com